La esclavitud mató más gente que la guerra: Las minas de Guanajuato

Mina La Valenciana, Guanajuato

Mina La Valenciana, Guanajuato

He podido visitar la ciudad de Guanajuato. Esta ciudad, fundada en 1.546, fue clave en la revolución y el levantamiento de los nativos mejicanos contra los colonizadores españoles, que esclavizaron a los indios durante 300 años, haciéndoles trabajar en las minas para extraer oro y plata.

Ahora Guanajuato es una preciosa ciudad que respira cultura en cada rincón y en cada una de sus hermosas plazas, pero su principal motor económico, además del turismo, sigue siendo la minería.

He visitado las antiguas minas ahora reabiertas y Ramiro, un hombre de avanzada edad que ha sido mi guía, me explicó el proceso de trabajo que se realizó desde que en 1.517 los españoles empezaran a explotar las minas de esta zona, a las cuales se les bautizó “La Valenciana” ya que el primer “dueño” de esas tierras fue José Diego de Valencia, un valenciano del que se dice, como comentó Ramiro “estaba muy cabrón con los indios”.

indiosenminaMientras bajábamos a 60 metros de profundidad por un oscuro túnel de empinadas escaleras Ramiro me cuenta cuáles eran las condiciones de trabajo a las que los indios se veían sometidos. Cargaban con 75 kilos a las espaldas para subir desde una profundidad de 760 metros en los que recorrían realmente unos 1.500 metros de escalones casi verticales con ayuda de una antorcha, recorrido que hacían en una hora, trabajando de 5 de la mañana a 5 de la tarde, de sol a sol, por sólo unos reales o por un plato de comida.

Entre todas esas explicaciones hubo una frase, que aunque puede parecer hasta lógica, a mí me impresionó escucharla de los labios de Ramiro: La esclavitud mató más gente que la guerra.

La revolución mejicana duró 11 años, pero la esclavitud dominó a los indígenas durante tres largos siglos, miles o posiblemente millones de vidas perecieron en esos inmensos agujeros para extraer plata y oro ¿y para qué? México es hoy en día un país que aunque sea mucho más avanzado que sus vecinos del sur, todavía le queda mucho para igualarse a sus vecinos del norte, ¿y España? Después de siglos sangrando las venas de Latinoamérica (como diría el maestro Galeano) no somos más que un país en vías de subdesarrollo y el hazmerreir de los países desarrollados (los de verdad).

¿A dónde fue toda esa riqueza? No sé si se la quedó la realeza británica, los comerciantes holandeses, los prestamistas italianos o nuestros reyes se la gastaron en fiestas, la verdad es que me da exactamente igual, no me importa si el oro nos dio grandeza y riqueza, ni si en España nunca se ponía el sol, porque nada, absolutamente nada puede justificar la tremenda barbarie que cometieron los españoles de aquella época con los indios de México y del resto del continente.

Entrada a la mina

Entrada a la mina

Para acabar os contaré la anécdota que Ramiro, al ver que yo era español, me contó que su padre era también de nuestro país, original de Navarra, que vino a México en el 1940. Antes de que acabara la frase le pregunté “¿Republicano huido de Franco?” lo cual me confirmo. México no solo no se ha vengado sino que abrió los brazos a los republicanos convirtiendose en la casa y patria de los españoles, que como el padre de Ramiro, tuvieron que huir de su propio hogar.

Al final de la ruta me contó que unas semanas antes había sido el guía de un grupo de turistas españoles  de unos 60 años, a ellos también les comentó el hecho de que su padre huyó de la dictadura franquista y el grupo se dividió de inmediato entre los que no querían ni oír hablar del Generalisimo y los que defendían al dictador enzarzándose en una discusión a gritos, “se mentaron a las madres aquí dentro de la cueva” explicaba Ramiro entre risas seguramente al no entender y parecerle gracioso el que los españoles no hayamos sido capaces de curar nuestras heridas después de más de 40 años, lo cual me llevo pensar y preguntarme si el pueblo español, que no es capaz de curar sus propias heridas, será capaz algún día, de algún modo, de curar las heridas que le provocamos al pueblo mejicano.

Un abrazo de oro.

El Economista Cabreado

Anuncios

Acerca de Economista Cabreado
Cabreado de que la economía no funcione en favor del hombre sino en su contra! Cabreado de que la controlen unos pocos y ellos nos controlen a nosotros!

2 Responses to La esclavitud mató más gente que la guerra: Las minas de Guanajuato

  1. Anónimo says:

    A lo mejor sabes de economía, pero de historia te faltan unos cuantos repasos.

    Me gusta

  2. Desgraciadamente, el dinero mueve el mundo, como suelen decir. A lo largo de la historia se han cometido grandes barbaridades solamente por que ciertos personajes querían ser algo más ricos. Es bueno ver como en tiempos como los que vivimos tiende a aflorar la solidaridad.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s